1+ Invitado
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Publicado: Vie Oct 14, 2005 21:48 Asunto: BIEN. Y me gusta lo que te dá la gana |
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Hacía un calor como solo aquí sabe hacerlo. De Agosto. O peor aún, de Julio, que apaga colores, y el aire denso inunda las distancias haciendo que las cosas bailen en la lejanía.
Afanados en la tarea de la criba, la era guardaba el orden del que trabaja consciente y regularmente. La parva recogida, el pez en un extremo, y nosotros en el montón aventado, dejando límpio el grano.
15 años o así, y mucha fantasía. Yo abocaba los costales, mi padre acribaba y de vez en cuando, con la media, recogía el grano y llenábamos los sacos.
A mitad de la tarde, Ceferino el pastor vino a decirle no se qué a mi padre. No recuerdo el motivo de su visita, pero sí lo que comentamos despues. Como he dicho, mi fantasía era dueña de mí, e impresionado por un documental, "Reptiles y Anfíbios", mi curiosidad hizo que le preguntara por la clase de vida que llevó en su juventud. Lobos, tormentas, "espantás", mastines con collares de púas... y culebras.
-"son mu putas. Se agarran a los pezones de las cabras y las ovejas y les chupan la leche"-. -"No puede ser", le conteste, "las culebras no son mamíferos, y es imposible que les pueda gustar la leche". -"¿Que nó? Cuando estuve en La Calderina, tuve un compañero que mamó de una culebra". - ¿Queeeeeé? - Como lo oyes. Tuve un compañero que mamó de una culebra.
- Eso es imposible.
- Pues lo hizo. Cuando él era un crío de teta, su madre se durmió debajo de un arbol y una culebra se le agarro al pezón. El chico tuvo hambre y como su madre no se despertaba, buscó la teta, pero como estaba la culebra y no lo dejaba, la cogió de la cola y empezó a chupar de ella. Por eso mamó de una culebra.
- No me lo creo.
- Creeteló. Y ademas les gusta mucho las mujeres.
-¿Cómo es eso?
- Sí, que les gusta meterse dentro.
- ¿Dentro de qué?
- Dentro de las mujeres.
A estas alturas, yo había dejado cualquier resto de raciocínio a un lado. Deseaba sobre todo que aquel hombre siguiera contándonos sus experiencias. Asi que procuré no enjuiciar sus afirmaciones y dedicarme a sonsacarle cosas.
-¿Cómo?
- Pues no sé..., aprovechan sobre todo cuando se bañan en el río. Entonces es cuando se meten entre sus piernas y anidan.
-¿Y porqué dice esto?
- Porque yo conocí un caso. Era una chica joven que acostumbraba a bañarse en el río. Vivía con sus padres en una quintería y por las tardes, se iba sola y se bañaba.
Un buen día, empezó a vomitar y a sentirse débil. Se mareaba. Todo lo que su madre le daba, lo echaba. En poco tiempo adelgazó muchísimo. Pero su barriga no, al contrario, era cada vez mas gorda.
Sus padres, como es normal, se mosquearon y empezaron a hacerle preguntas. Que si has conocido a alguien -"no"- que no tengas vergüenza en decirnoslo -"que nó"- que si ha sido en el río -"que no, que no he conocido a nadie- que no nos mientas, que tú no te ríes de nosotros, que eres una puta, una sinvergüenza........, que cojas tus cosas y te vayas, por puta.
La chica se fué de su casa. Y sola por los montes, y sin saber a dónde ir, no se le ocurrió otra cosa que irse a la quintería donde estaba su tío.
Este, despues de oir lo ocurrido, le preguntó de nuevo si había estado con algún mozo. La chica lo negó.
El hombre, que debía tener experiencia, le ordenó que en adelante, solo comiera bacalao y estuviera el máximo tiempo posible sin beber agua. Ella, así lo hizo durante cierto tiempo. Hasta que le dieron ganas de orinar. El tío, le ofreció un recipiente para que orinara en el. Ella obedeció.
-¿Y sabes?, me dijo mirándome a la cara, ¿sabes lo que echó la chica?... Una culebra.
El relato me dejó traspuesto. No sé cómo continuó la conversación, ni la tarde. Solo sé que había puesto sobre mis manos algo muy grande. Pero que yo no podía comprenderlo en aquel momento. Era demasiado para mí. Solo con la edad he podido comprender todo el significado que encerraba aquello, que es mucho, que es prehistórico, que es mágico, QUE ES SAGRADO.
Saludos. Espero que me disculpéis por no tener el oficio que el relato merece, pero..... es lo que hay.
P.D. Olmogomo, si no entendí mal a vlad, creo que intentaba decirnos que estas cosas las pusieramos en "un reservado" y que dejáramos la "pista libre". ¿Es así? |
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olmogomo

Registrado: 06 Oct 2004 Mensajes: 1000 Ubicación: perdido, mucho
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Publicado: Lun Oct 24, 2005 19:20 Asunto: telodedico fonte, de buen rollo , eh?! |
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-¡Siguiente, por favor!
-¿Se puede? dijo el paciente.
-Adelante, adelante, tome asiento...¿tiene cita previa?
-Si, para dentro de unos minutos, pero no hay nadie, asi q...
-De acuerdo...vamos a ver, las seis y cuarto...Fonte, ¿es usted?
-Si, si, ese soy yo, aquí tiene mi cartilla.
-Veamos, dígame que le ocurre...
-Eh, si...verá: -Fonte tomó aire y miró hacia la ventana, eludiendo la mirada del doctor- pues, hace un tiempo
vengo observando que...me he dado cuenta de que...a ver cómo le digo...
-Adelante, adelante, aquí estamos para eso, no se preocupe.
-Pues...hace unas semanas tengo extrañas sensaciones, y me cuesta explicarlas con claridad, de hecho va
a pensar que estoy loco pero...
-¡Si, si, diga, no pasa nada!
-Pues que, que...creo que mi cabeza está encogiendo. Y lo creo de verdad, tengo pruebas.
El doctor lejos de extrañarse, afirmó con la cabeza, con gesto de entender perfectamente lo que acababa de
escuchar.
Fonte, al nno observar cambios en el doctor prosiguió: -Verá, hace dos semanas, me agaché a atarme los zapatos
y de pronto se me resbalaron las
gafas, pero entonces no le di importancia, es algo normal, no es la primera vez, por supuesto. La cuestión es que
al día siguiente me volvió a ocurrir, pero al girar la cabeza rápidamente. Tampoco lo asocié, pero algo raro estaba
pasando, yo seguí como si nada.
El doctor afirmó con un seco y corto -mhmm!
-Y una mañana- continuó fonte, preocupado- me dí cuenta de que la felpa que uso para el pelo se me caía, como si
hubiera dado de sí. Eso fue hace una semana. ¡Claro, pensé que todo había cambiado de tamaño por el comienzo
del otoño, la temperatura que desciende y esas cosas...!
-La temperatura, si...- Dijo el doctor con la mano delante de la boca, pensativo.
-Pero no podía ser, porque el reloj, la ropa, los zapatos, el anillo, todo estaba normal, yo...entocés sentí un pequeño mareo
y tomé asiento. Lo vi demasiado claro: o me estaban gastando una broma o me estaba encogiendo la cabeza, pero claro, si
voy diciendo eso por ahí, ¡qué van a pensar de mí! No quiero que me encierren, soy muy jóven, bueno quizás no tanto
, pero tengo una vida por delante, y si me encierran, qué...
-Vale, vale, vale, tranquilícese -interrumpió el doctor- su problema no es psicológico, o puede que en parte si, pero...
-¿Cree que estoy loco? ¿Estoy chalado de verdad?
-No, no, por favor, relájese, no estoy diciendo eso, verá, lo que usted tiene no es tan raro, ya he visto a otros como usted.
-¿Otros que sufren alucinaciones?¿Es por algo que ponen en la comida?¿Y no hacen nada?
-¡Le he dicho que se calme!-dijo el doctor-¡Si no me deja explicarle, ¿cómo quiere que le ayude?!...Usted está experimentando
realmente un proceso paulatino de reestructurarión craneal, a causa de una, es
lo más probable, de una pérdida, o mas bien un cambio de proporción de masa neuronal, respecto a lo que siempre ha disfrutado.
-¿Cómo? -Fonte, abrió lo más que pudo los ojos para intentar comprender, pero cada vez se sentía mas preso de una broma
pesada o de un complot, que de estar siendo ayudado por el doctor, a quien de pronto había dejado de ver como un profesional
para sentir que se trataba de un personaje extrafalario propio de una película de serie B.
-Veamos -se acomodó el doctor en la silla y preguntó- ¿Qué tipo de lectura consume usted normalmente?
Fonte no sabía donde meterse, y permaneció en silencio.
-Si, qué tipo de libros, de que género, o revistas, cómics, lo que sea, ¿Qué lee usted?¿Porque usted leerá algo, no?
-Eh...si, claro, yo...-dijo balbuceando Fonte- Pues, no sé, libros de todo tipo, de música, novelas...
-¿Novela histórica?- interrumpió el doctor, sabiendo a dónde se dirigía el interrogatorio...
-Eh...-dudó Fonte- no, bueno, no, a mi me gustan autores como Borges, Cortázar, o clásicos como Burroughs, Nabokov,
Hemingway, Kafka, Rimbaud, Gustave Flaubert, el Marqués de Sade...
-Bueno, bueno, me hago una idea, ¡es usted un lector experimentado entonces!- dijo el doctor con ironía.
-Si, yo diría que si, no me conformo con novelas típicas, es algo que odio, desde luego, y en los clásicos siempre hay genialidades...
-Claro, claro -Se sonrió el doctor- ¡Verdaderos maestros!
-Exacto, veo que a usted le gustan tambien- dijo Fonte con más soltura.
-Si, claro, pero eso no es lo que estamos buscando Fonte, me gustaría que fuese sincero conmigo, de otra forma no podremos
hacer nada por usted.
-¿Yo? Pero, le digo la verdad, esos autores son mis favoritos, ¡por qué le iba a mentir!
-No, yo no pongo en duda su cultura y buen gusto por la lectura, al contrario, le alabo por ello, pero su problema...usted dice que
lee de todo, ¿verdad? Pues dígame, qué. Aunque le parezca poco importante, haga memoria por favor...
-Si, claro, pues...no sé , leo en internet noticas, en foros, páginas de todo tipo, y luego el periódico casi todos los días, y a veces
varios para contrastar...
-Si pero, ¿hay alguna de entre sus lecturas de la que especialmente no se sienta orgulloso, que no cuente a los demás?
-¿Cómo? No, no, claro, por qué iba a hacer algo así...
-Vamos, vamos, Fonte, todos tenemos algún secretillo, algo que hacemos por puro placer, pero que no vamos aireando por ahí,
ya me entiende...
-Pero, pero...no, yo no, yo...bueno...¡no, que va!
-¡Vamos, dígalo, no se reprima!-el doctor cada vez mas seguro se acomodaba en la silla sobre el respaldo.
-Pues...es que no es nada, yo...
-¿Sii?-el doctor arqueó las cejas y levantó la cabeza ligeramente empujando a Fonte a dar la respuesta.
-En...en ocasiones...solo a veces, claro, yo...a veces hojeo algo de literatura mas corriente...
-¡Novela histórica!-el doctor no cabía en sí de gozo.
-Bueno, si, algo así, de aquí o de allí, picoteo en algún que otro libro de estos que están de moda...
-¿Como cuál?-dijo el doctor sabedor de la respuesta.
-Pues...a veces leo algo de "El código da Vinci", y cosas así...
-¡No me diga!
-Si, pero no se qué puede tener de importante, lo hago para poder opinar sobre ellos, para no hablar sin saber...
-Si, claro, pero ¿con qué frecuencia los "hojea"?
-Pues poco, de vez en cuando, cuando tengo tiempo...
-Fonte.
-Dígame.
-Sea sincero.
-Lo estoy siendo doctor.
-Por favor, Fonte, es por su bien, cuéntemelo.
-Si ya le digo, de vez en cuando.
-Cuánto, Fonte, cuánto.
-Poco, no demasiado.
-Cuánto es lo necesario.
-No, un poco, antes de dormir, un poco antes.
-Cuántas veces a la semana, Fonte.
-Pues, algún que otro día, entre semana...o los fines de semana...
-Cuántas veces al día Fonte.
Fonte miró al doctor y se dió cuenta de que lo sabía. Hizo una pausa y dijo:
-Contínuamente... A todas horas. Tengo un problema.
-Lo sé Fonte, lo sé muy bien.
-Pero, yo no soy así, a mi esos libros no me gustaban.
-Lo sé, lo sé, es lo normal, estoy seguro de que dice la verdad, pero verá...hace tiempo que algunos camaradas y yo hemos
observado este problema que sufre usted, esta...situación tan incomprensible...seguro que usted antes disfrutaba de la lectura
tal y como ha comentado antes, y que el sólo hecho de pensar en leer esa...literatura barata, le parecía una insensatez. Pero,
de pronto le llegó a las manos un ejemplar, cualquiera, son todos iguales, y de pronto comenzó a sentir una necesidad de seguir
leyendo, tanto que en pocas semanas ya no podía leer otra cosa, ¿me equivoco?
-No, en absoluto. No sé qué decir.
-Esos libros parecen inofensivos Fonte, son casi para niños, aunque parezca exagerado decirlo, pero no es lo que parece,
hay en ellos algo extraño, una especie de superestructura muy complicada, en todo, en su lenguaje, en sus construcciones, en la
forma de relatar y describir los hechos...y no importa el idioma en que se lea, ocurre en todas las traducciones, lo hemos
comprobado.
-¿Pero qué está intentando decir, doctor?
-Esos libros están "programados"; al leerlos uno sufre los efectos de una droga, y de las más duras, pero sin alucinaciones, solo afecta
a la necesidad que genera en el sujeto de seguir leyendo cada vez más.
-Pero, para qué, ¿para vender más ejemplares?, si no les hace falta, siempre han tenido un mercado enorme de lectores. ¿Desde cuando
está pasando esto?
-Verá Fonte, no hace mucho tiempo llegamos a la conclusión de que no tenía nada que ver con los libros. Estos son solamente un medio,
un instrumento para llegar al mayor número de personas.
-Pero, ¿para qué?¿para leer y leer sin parar?¿para tenernos ocupados?
-¡Es ahí donde entra en juego su extraña reducción en el perímetro craneal, Fonte, déjeme explicarle! Este estraño suceso se traduce
en una disminución de la masa neuronal proporcional a las horas de lectura. Y nos costó entender por qué, pero después de analizar
concienzudamente los cambios fisiológicos de nuestros pacientes, observamos con sorpresa cómo esa disminución en celulas cerebrales
estaba relacionada directamente con un aumento en la masa muscular corporal.
-¿muscular?-Fonte abrió de nuevo sus miopes ojos para poder comprender el cambio de los acontecimientos.
-Eso es, Fonte, supongo que habrá notado un ligero bienestar físico, un mejor estado de forma, en aumento en su fuerza, en su capacidad
pulmonar...
-Si, ultimamente si, pero creía que era por la dieta que he empezado.
-¿Qué tipo de dieta, Fonte?
-Pues, la que me han recomendado en el gimnasio.
-Exacto, ahí quería llegar. ¿Por qué está usted llendo al gimnasio, Fonte?
-Pues, para bajar unos kilos de peso, me siento, bueno me sentía un poco fofo, con algo de sobrepeso...pero ¿qué tiene que ver?, la comida
la compro yo, no tomo nada del gimnasio, ¡ni siquiera agua, me la llevo de casa!
-¡No son los alimentos, Fonte!, seguramente solo sean una ayuda, el problema surge en el momento en que usted siente el deseo de
perder peso y obtener una buena forma física, es ahí donde usted cae en la trampa. El ir a un gimnasio solo acelera el cambio en la
constitución, no lo genera.
-Pero ¿cómo narices puede ser que mis neuronas se estén convirtiendo en masa muscular? ¡Es brujería!
-No, no, o quizás si, quién sabe, el caso es que todo surge en los libros; al leerlos su cuerpo comienza a modificar su metabolismo, afecta
de manera directa al uso que usted da a sus neuronas. Por alguna razón, el cuerpo, su cuerpo Fonte, entiende que biológicamente sus
neuronas ya no son necesarias, y estas sirven de combustible en el resto del organismo para generar mas y mas células musculares. No es
tan extraño, en situaciones de extrema hambruna, el cuerpo se alimenta de sus propios órganos, destruyéndolos para poder seguir
viviendo. La diferencia es que en nuestro caso, es un cambio inducido por los libros, algo que tiene que ver con la forma en que están
escritos. No sabemos cómo pero es así.
Fonte quería respuestas, pero sentía que él era incapaz de deducir nada, se veía casi como un inválido. Decidió preguntar al único que
parecia capaz de saber algo en ese momento.
-Pero doctor, y quién sale ganando con esto, no lo entiendo, ¿los gobiernos?¿Los medios de comunicación?
-¡Nada de eso! Esos ni tan siquiera saben de la existencia de esta plaga, son victimas también.
-Pero entonces ¿Quién?
-Los gimnasios, Fonte, es evidente.
-¿Quieren hacerse ricos? No lo entiendo doctor.
-No Fonte, no es cuestión de dinero, es cuestión de ...poder. Verá, siguiendo con las investigaciones, hemos descubierto que detrás de
todos esos gimnasios de barrio que tanto proliferan, hay una organización a nivel mundial extremadamente poderosa. No solo tienen
influencia en las personas de manera directa, también controlan la publicidad, los deportes, ¡hasta las tabacaleras! Aquí mismo, en este
ambulatorio, la mayoría de productos farmacéuticos provienen de empresas organizadas en la sombra por esta mafia.
-Pero qué quieren, ¿controlar el mundo a base de bicicletas estáticas? ¡Es absurdo!
-No, van mucho mas allá. Lo que buscan es una involución, un regreso a la vida de las cavernas, pero con las comodidades y el lujo de ahora.
Su único objetivo es el retroceso biológico de toda la especie humana, el fin del homo-sapiens. Y lo peor es que ya lo están haciendo, ¡mire
cómo viven en Estados Unidos! Son casi cavernícolas, solamente cambian las armas, en lugar de lanzas tienen pistolas y ametralladoras. ¡Ya
han conseguido instalar a uno de ellos en la mismísima Casa Blanca!
-Pero, ¿ellos? ¿quiénes son ellos?¿qué son?
-Son otra especie, otro ser humano distinto, y luchan por la supervivencia, por erradicar al actual humano y robarle el sitio, el reino.
Pero claro, vivimos en un mundo muy organizado, con mucho ejércitos, uno no puede empezar a dominar a base de asesinatos en masa,
tiene que buscar mecanismos más complicados acordes con el tiempo en que vivimos, y este asunto de los libros no es
sino una de sus, seguro, muchas armas...
-Entonces, qué puedo hacer, qué va a pasarme doctor, ¿voy a convertirme en un troglodita?
-Me temo que si, Fonte, ya ha comenzado, y es irreversible, lo lamento.
-Pero, !algo se podrá hacer!No quiero ser uno de ellos, alguna manera de curarme tendrán, ustedes son médicos, ¿no?
El doctor hizo una pausa y apretó un botón negro sobre su mesa, y dijo:
-Bueno, algo si se puede hacer, pero quizás no sea lo mejor para usted.
-¿Cómo?-Fonte comenzó a sentir miedo, vió como los ojos del doctor se volvían algo oscuros y siniestros.
-Fonte, usted está perdido, pero puede sernos de ayuda, precisamente no siendo uno de ellos.
En ese momento entraron varios enfermeros, o personas vestidas con el uniforme, con armas en la mano y con gestos sacados de
una serie de acción de la televisión. Le apuntaron a la cabeza y esperaron mientras uno de ellos miraba al doctor fijamente.
-Qué, qué van ha hacer, esto qué significa...-Fonte temblaba de miedo por última vez, consciente de ello.
-No queda mas remedio, háganlo. -Dijo el doctor.
Y tres balas entraron en el cuerpo de Fonte, sin darle tiempo a sobresaltarse por el impacto del ruido sordo de los disparos con
silenciador.
-Llévenselo, y limpien la sangre, tenemos trabajo todavía.-Ordenó el doctor, cerrando la ficha del paciente en el ordenador.
-Y haced pasar al siguiente desgraciado. _________________ a charlie le gustan los gatitos
y las gatitas
aunque a veces le saquen las garras
debe ser por el peluche que lleva encima |
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