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Registrado: 24 Oct 2003 Mensajes: 216
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Publicado: Mar Jul 29, 2008 20:10 Asunto: La Transversal, en Radio 1 |
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Si, de nuevo vengo a hablar de un programa de radio 1.
Pero antes, a la vista de la época de pesimismo y abatimiento que atravesamos se me hace necesario romper una lanza, y el cuadro entero si hace falta, por la sintonía que, pese a todo, impide que nos piñemos por las mañanas en el coche y nos preserva de la alienación con propuestas arriesgadas que no tienen cabida en otros medios vendidos a la lógica del mercado.
Hablo de esa isla de pensamiento y tendencias independientes sabiamente sazonados de humor y sátira social que a duras penas sigue a flote en el proceloso océano de ondas adocenadas. Me refiero, claro está, a la Confederación de Ondas Populares Españolas, a quien Dios guarde muchos años.
Rota la lanza, cabe decir que nuestra insigne cadena de emisoras no es, a mi pesar, un producto apto para todos los públicos: los mil y un peligros que amenazan a la moral, las instituciones y hasta a la misma unidad de la patria obligan a una defensa igualmente encarnizada. Y si tomar parte en esta decisiva batalla por el mañana es un deber y un honor para todo ciudadano, tambien lo es proteger del combate a niños, mujeres embarazadas, enfermos y otros sectores vulnerables.
Para ellos no puedo dejar de recomendar un grato y reciente descubrimiento: el tercer programa de radio nacional, o como gustan de llamarse en sus indicativos, radio tres, tres, tres, tres (en sutil y constante alusión al misterio de la Santísima Trinidad).
Es esta emisora todo lo que cabría esperar de una auténtica radio cristiana en tiempos de paz.
El más amplio abanico de formas de vivir la religión tiene cabida en esta radio una y trina: la mística más elevada que nos trae por las mañanas el ermitaño Tomás, la viril reciedumbre de principios de Don Ramón, el cura castrense de la sobremesa, la erudición del padre De Pablos en las madrugadas, la sólida doctrina del abad José Miguel, las coplas de nuestros mayores con el alegre párroco Clavel, los coros y danzas regionales de Manolo, el cura rural.
Pero quizás la labor más loable de esta pía emisora sea su esfuerzo por acercarse a la juventud, siguiendo el ejemplo de nuestro añorado Juan Pablo I. ¡Cuántos sanos guateques no se habrán celebrado a las cinco de la tarde gracias al catequista Ruiz y su cuidadosa selección de música moderna!. ¡Qué decir del impulso a las nuevas vocaciones que dan los dos dicharacheros seminaristas que conducen el magazin de las 7!. ¡El testimonio de los misioneros de las 6, de reciente incorporación!. En el tradicional horario infantil de las mañanas de sábado y domingo tenemos al padre Silvestre, en su cariñoso tono de voz se encarna el guía que todo padre desearía para el benjamín de la casa.
Pero vuelvo al auténtico tema del hilo, que no es otro que la enérgica denuncia del oprobio que supone un programa como La Transversal en Radio 1.
No por esperada, dado el contexto político actual, es menos dolorosa la reaparición de subproductos como este que nos retrotraen a los tiempos en que por la radio pública campaban a sus anchas prostitutas, homosexuales, pseudointelectuales sedicentes y enfermos de toda índole.
Aprovechando las horas furtivas y acanalladas de las madrugadas del domingo al lunes (de 00 a 2h) se esputan a los oidos del contribuyente toda clase de aberraciones con las únicas premisas de que sean expresadas en lenguaje soez y que tengan intención de socavar todo valor y principio decente. Músicas alienantes, filmes decadentes, entrevistas esquizoides, dramatizaciones diabólicas: todo vale para espesar esta ciénaga donde se revuelca de nuevo a gusto la audiencia más marginal.
Y por si acaso algun integrante de la piara se perdiera la emisión en directo, ya por haberse distraido en un fumadero de opio, ya por haber estado ocupado en alguna orgía sadomasoquista, tienen la desverguenza de poner los programas en internet donde, sin advertencia alguna sobre el contenido, como minas antipersona, esperan el paso de algun inocente.
En fin, no digo más, acuesten a los niños, oigan (con la lógica prevención) y ¡juzguen!. _________________ Los responsables de esta web no comparten mis opiniones, ni siquiera yo comparto mis opiniones, un chico mayor que yo me obligo a escribirlas. |
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